#N85 | La minimización de los accidentes laborales en las empresas de mediación de seguros privados

Juan Manuel Gracia Tonda
Abogado. Mompó Abogados Despacho Jurídico, asesores de los Colegios de Alicante, Castellón y Málaga

La legislación actual se basa en el derecho de los trabajadores a un trabajo en condiciones de seguridad y salud, lo que implica a su vez un deber del empresario para conseguir esa protección. Buscando dicha protección, las empresas seguras, son aquellas empresas que trabajan de forma participativa, interinstitucional y de forma multidisciplinaria; para la realización de diagnósticos situacionales que les permita elaborar un plan de prevención para la implementación de proyectos de seguridad.

Para conseguir la seguridad en la empresa, y en consecuencia minimizar los riesgos de accidente, debemos dotar de especial relevancia a la Prevención de Riesgos Laborales, que consiste en un conjunto de actividades que se realizan en la empresa con la finalidad de descubrir anticipadamente los riesgos que se producen en cualquier trabajo. Esta anticipación permite que se puedan planificar y adoptar una serie de medidas preventivas que evitarán que se produzca un accidente laboral, basándose en estas ideas:

Un accidente laboral no es un suceso inevitable, algo que suceda irremediablemente, por casualidad o “porque tenía que pasar”. Un accidente laboral es la manifestación de que algo no ha ido bien en el desarrollo de una tarea, de que ha habido un fallo.

Si la tarea está bien estudiada de antemano, sabiendo cómo hay que hacerla y qué medios hay que emplear, también se podrán prever los riesgos que puedan aparecer. Por lo tanto, cuanto mejor estudiada esté una tarea, más fácil será evitar que se produzcan “fallos” (accidentes) durante la misma.

Las actividades laborales que se desarrollan en las oficinas dedicadas a la mediación de seguros privados son muy numerosas y de diversa índole, que pueden afectar la salud de los trabajadores si estas no se realizan en las condiciones adecuadas. Podemos definir como condiciones inadecuadas los aspectos relacionados con la seguridad, como los cortes, golpes, atrapamiento, caídas, etc. También debemos tener en cuenta los relacionados con la higiene: niveles de ruido, agentes biológicos, etc. También, debemos fijarnos en los aspectos ergonómicos; en esta área debemos tener en cuenta el diseño, disposición y tipos de herramienta que utilizamos, y principalmente la exposición de la carga física de trabajo que soportamos a lo largo de nuestra jornada laboral: Y por último aquellos que debemos fijarnos en aspectos psicológicos, señalando al respecto el denominado estrés laboral.

Los riesgos de dichas actividades deben minimizarse a través del denominado Plan de Prevención de Riesgos Laborales, que es la herramienta a través de la cual se integra la actividad preventiva de la empresa en su sistema general de gestión, estableciendo la política de prevención de riesgos laborales.

El Plan debe reflejarse en un documento que se conservará a disposición de la autoridad laboral, de las autoridades sanitarias y de los representantes de los trabajadores, e incluirá, con la amplitud adecuada a la dimensión y características de la empresa, los siguientes elementos:

La identificación de la empresa, de su actividad productiva, el número y características de los centros de trabajo y el número de trabajadores y sus características con relevancia en la prevención de riesgos laborales.

La estructura organizativa de la empresa, identificando las funciones y responsabilidades que asume cada uno de sus niveles jerárquicos y los respectivos cauces de comunicación entre ellos, en relación con la prevención de riesgos laborales.

La organización de la producción en cuanto a la identificación de los distintos procesos técnicos y las prácticas y los procedimientos organizativos existentes en la empresa, en relación con la prevención de riesgos laborales.

La organización de la prevención en la empresa, indicando la modalidad preventiva elegida y los órganos de representación existentes.

La política, los objetivos y metas que en materia preventiva pretende alcanzar la empresa, así como los recursos humanos, técnicos, materiales y económicos de los que va a disponer al efecto.

Los instrumentos esenciales para la gestión y aplicación del Plan de Prevención de Riesgos Laborales son la evaluación de riesgos y la planificación de la actividad preventiva.

La evaluación de los riesgos laborales es el proceso dirigido a estimar la magnitud de los riesgos que no hayan podido evitarse, obteniendo la información necesaria para que el empresario esté en condiciones de tomar una decisión apropiada sobre la necesidad de adoptar medidas preventivas y, en tal caso, sobre el tipo de medidas que deben adoptarse.

Cuando el resultado de la evaluación pusiera de manifiesto situaciones de riesgo, el empresario planificará la actividad preventiva que proceda con objeto de eliminar, controlar o reducir dichos riesgos, conforme a un orden de prioridades en función de su magnitud y del número de trabajadores expuestos a los mismos.

Con la aplicación de la ley de prevención de riesgos laborales, participaremos en la implementación de proyectos de seguridad en las empresas y con ello conseguiremos dentro del sector de la prevención de riesgos laborales la calificación como empresa segura.

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