N91 | FISCALIDAD DE PRODUCTOS FINANCIEROS CON SEGURO DE VIDA: Seguros de Vida, Ahorro y Pensiones

Pablo García Estela
Economista – Master Auditoría – Mompó Abogados

En todas las economías, tanto familiares como empresariales, es recomendable llevar una organización/planificación de las entradas y salidas de dinero para poder cumplir los gastos/inversiones que tenemos que afrontar. Dentro de esta planificación también existe las decisiones que hacemos con los excedentes de tales flujos, ya que podemos destinarlos al ahorro o a la inversión, siempre buscando el equilibrio que cada uno en su ambito de actuación estime.

Con respecto a destinar los excedentes de liquidez a la inversión existen infinidad de productos en el mercado, que nos gustaría separar en:

  • Productos de inversión sin seguro de vida, como son las compras de inmuebles, fondos de inversión, etc..
  • Productos de inversión con seguro de vida, como son los Seguros de Vida, los PIAS (Plan Individual de Ahorro Sistemático) y los Planes de pensiones.

De estos últimos a continuación haremos el análisis oportuno para ver las caracteristicas de cada uno, y la conveniencia en su inversión, dependiendo de el perfil de cada inversor.

Seguros de vida
Existen muchos tipos de inversiones en seguros de vida. Hoy nos vamos a centrar en los seguros de vida para la supervivencia. Su objetivo es la revalorización del capital a través de una inversión normalmente en mercados.

Se trata de un instrumento que da la posibilidad de donar dinero a otra persona, y presenta ventajas fiscales en caso de fallecimiento.

Fiscalidad del Seguro de Vida
Las aportaciones a los seguros de vida no gozan de ninguna deducción en la base imponible del IRPF, salvo los Planes de Previsión Asegurados (PPA) cuyas primas se consideran una reducción de los rendimientos de trabajo, hasta ciertos límites.

En cuanto a las prestaciones o rescate de los contratos de seguros de vida pueden ser objeto de diferentes impuestos dependiendo del beneficiario del mismo:

  • Si el tomador del seguro de vida y el beneficiario no son la misma persona, se tributa por el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
  • Si en la prestación el tomador y el beneficiario son la misma persona y se percibe en forma de capital (es decir en un pago único), tiene la condición de rendimiento de capital mobiliario (diferencia entre capital percibido y el total de las primas pagadas). El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) se integran en la base imponible del ahorro.

Lo mismo ocurre en el caso de que se perciban en forma de renta. Por lo que respecta al Impuesto sobre Sucesiones existe un mínimo exento de 9.195,49 euros para el conjunto de seguros de vida.

PIAS (Plan Ind. Ahorro Sistemático)
Son seguros de vida cuya finalidad es el ahorro a largo plazo para acumular un capital que sirva de complemento a la jubilación.

Los PIAS pueden disfrutarse en cualquier momento ya que no están vinculados a la jubilación, incapacidad…

Su fiscalidad es ventajosa en el rescate en renta vitalicia.

Fiscalidad de los PIAS
Se diferencian de los planes de pensiones y de los PPA en que las primas aportadas no disminuyen la base imponible del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas durante el período de ahorro.

Para beneficiarse de las ventajas fiscales de los PIAS tienen que cumplirse los siguientes requisitos:

  • El cobro de la renta debe empezar, como mínimo, cinco años después de la primera aportación o prima.
  • El tomador, el asegurado y el beneficiario del seguro tiene que ser la misma persona.
  • Las primas pagadas no pueden ser superiores a 8.000 euros anuales y 240.000 euros totales.Los rendimientos de los PIAS (diferencia entre el capital percibido y las primas aportadas) generados hasta la constitución de la renta están exentos de tributación en el IRPF.

La renta vitalicia que se constituya únicamente tendrá que tributar como rendimiento del capital mobiliario por el porcentaje sujeto en función de la edad del asegurado en el momento de comenzar a percibirla. A todas las edades está exenta una importante parte de la misma:Como se puede observar, cuanto mayor sea la edad, menor será la parte de la renta que se deberá incluir en la base imponible del IRPF. De esta forma se incentiva mantener los PIAS el máximo tiempo posible y rescatarlo lo mas tarde posible.En caso de que el seguro se rescate, o de que al vencimiento el capital constituido no se perciba en forma de renta vitalicia, los rendimientos tributarán como rendimientos del capital mobiliario por la diferencia entre el capital percibido y las primas pagadas, al tipo que corresponda según el importe del rendimiento ya que se incluyen dentro de la base imponible del ahorro.En caso de fallecimiento, la prestación tributará en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones con importantes deducciones estatales y de las CCAA.

Al tratarse de un seguro de vida, en el Impuesto sobre sucesiones también se le aplica el mínimo exento de 9.195,49 euros para el conjunto de seguros de vida.

PLAN DE PENSIONES
Los planes de pensiones son un ahorro para la jubilación que es desgravable en renta; no liquido salvo jubilación, incapacidad, paro prolongado o dependencia severa. Además, tributa a la base del general del IRPF.

Fiscalidad del Plan de Pensiones
Su principal ventaja es que las aportaciones están sujetas a desgravaciones. Es decir, es posible deducir las aportaciones de la base imponible de la declaración de la renta, siempre dentro de los límites, actualmente 8.000 euros. También son deducibles las aportaciones realizadas al plan de pensiones del cónyuge, siempre que este no obtenga rentas o que sus ingresos no superen los 8.000 euros anuales. En este caso el límite para reducir de la base imponible está cifrado en 2.500 euros.

Otra de las ventajas del plan de pensiones es que su fiscalidad está diferida al momento del rescate. Es decir, no se pagarán impuestos hasta recuperar el dinero.
Las prestaciones de los planes de pensiones se consideran rendimientos del trabajo a efectos de IRPF y se pueden recuperar en tres formas distintas:

  • En forma de capital, es decir, en un único pago que incluye las aportaciones más los rendimientos.
  • En forma de renta, que es la más común y supone recibir las cantidades aportadas en varios pagos regulares.
  • En forma mixta, con una parte en capital y la otra en forma de renta.

Los casos en los que podrás rescatar el plan de pensión son los siguientes:

  • En el momento de la jubilación.
  • En casos de invalidez del partícipe.
  • En casos de paro de larga duración.
  • En caso de enfermedad grave.
  • En caso de muerte del partícipe, en cuyo caso el dinero pasará a sus herederos o quien éste hubiese designado como beneficiario.
  • En caso de desahucio de la vivienda, pero sólo si con el dinero del plan se consigue evitar el desahucio de la casa. En caso contrario, el dinero permanecerá donde está.
  • Pasados 10 años desde la primera aportación a contar desde el 1 de enero de 2015. De esta forma, el capital invertido en 2015 se podrá recuperar en 2025, el de 2016 en 2026 y así sucesivamente.

Las prestaciones derivadas de los planes de pensiones se consideran, en cualquier caso, rendimientos del trabajo en el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), y nunca tributan en el impuesto de sucesiones (IS). Por tanto, los beneficiarios tributarán por esos rendimientos en su declaración al tipo marginal que le corresponda ya que los mismos pasan a elevar la base imponible general.

Habrá que tener en cuenta además el régimen fiscal transitorio aplicable a aquellas prestaciones percibidas en forma de capital correspondientes a aportaciones realizadas hasta 31 de diciembre de 2006, que disfrutarán de una exención del 40%, siempre que el rescate se realice dentro del plazo contemplado en la ley:

  • Para hechos causantes acaecidos a partir de 1 de enero de 2015, el plazo será de dos ejercicios fiscales a contar a partir de aquel en el que se produce la contingencia.
  • En el caso de hechos causantes acaecidos entre 2011 y 2014, el plazo para realizar la reducción será de 8 años a partir del año en que acaeció la contingencia que permite el rescate.
  • Por último, en el caso de hechos causantes acaecidos en el año 2010 o en años anteriores, se podrá aplicar la reducción del 40% a rescates en forma de capital que se produzcan hasta el año.

CONCLUSIONES PRÁCTICAS
En definitiva, ahorrar es bueno, pero no siempre y no en cualquier producto. Una excesiva austeridad arruina a un país o familia del mismo modo que un exceso de consumo o inversión mal proyectada.

Régimen ganancial, separación de bienes y de participación. Depende de la situación de cada matrimonio, aunque a efectos fiscales, en casos generales, podría resultar más ventajoso el régimen de gananciales. No obstante, habría que analizar cada caso concreto.

Para la planificación sucesoria, al igual que en caso anterior, se debería analizar la situación de cada unidad familiar considerando genéricamente la priorización de inversión y atendiendo a las necesidades de liquidez e divisibilidad, en primer lugar los Fondos de Inversión, los PIAS, los Seguros de Vida, los Planes de Pensiones y la Inversión Inmobiliaria.

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