N95 | “La mediación ocupa una posición nuclear en la industria aseguradora”

El pasado mes de mayo Pilar González de Frutos ratificó su continuidad como presidente de UNESPA, la patronal del sector asegurador. En esta entrevista exclusiva repasa la actualidad del sector, particularmente en lo que respecta al ramo de Salud y al papel de la mediación profesional.

Desde 2003 está al frente de UNESPA. En estos cuatro mandatos, y teniendo en cuenta todos los condicionantes económicos y legales, ¿ha cambiado mucho el sector asegurador español?
Echando la vista atrás 16 años, efectivamente, se percibe que el seguro ha mudado de piel. En el ramo No Vida se ha percibido un crecimiento estable de casi todas las líneas de negocio en estos tres largos lustros. En los años del boom económico esto era previsible (2003-2007). Si la economía crece, crece el seguro. Lo llamativo es que, incluso durante la larga recesión que vivió España (2008-2014), hubo líneas destacadas que continuaron ganando terreno.

En No Vida también es importante destacar otro fenómeno que, con el paso del tiempo, es más perceptible. Cada vez es más habitual que el seguro preste a sus clientes un servicio. Es decir, que solucione el problema del cliente directamente; en lugar de optar por el pago de una indemnización. Las pólizas de automóvil, hogar, decesos, salud, asistencia en viaje… han ampliado el abanico de servicios que prestan. Para dar mayor visibilidad a esto, desde UNESPA hemos creado un portal donde se explican cuáles son las coberturas más habituales de los grandes seguros No Vida. Este portal se llama Tus coberturas (https://www.estamos-seguros.es/tranquilidad-es-sentirse-cubierto/) y forma parte de Estamos Seguros, nuestra iniciativa de educación financiera.

Como conclusión decir que, en el ámbito del seguro No Vida, las protecciones que contratan los españoles están muy en línea con las suscritas por los ciudadanos de otros países de nuestro entorno.

En el campo del seguro de vida es donde no hemos logrado construir una masa de ahorro suficiente para actuar como complemento de la pensión pública en estos 16 años. Se han perdido años muy importantes por varias razones. En primer lugar, porque durante buena parte de esos 16 años hemos tenido crecimientos económicos importantes, que podíamos haber aprovechado para acompasar mejor las reformas del sistema de pensiones. En segundo lugar, porque con las pensiones ocurre algo muy curioso, y es que los ciudadanos a los que realmente más les afectan las cargas y la evolución del sistema, que son los más jóvenes, no suelen ocuparse del asunto.

Además, déjeme que le de algún dato. Suponiendo que hace 16 años hubiésemos implantado un sistema de adscripción por defecto a programas de previsión social complementaria en el mundo de la empresa –es decir, un sistema similar al británico, de obligatoriedad para el empresario y voluntariedad para el trabajador–, se puede estimar que a día de hoy podríamos estar ya pagando algo más de 7.000 millones de euros en prestaciones. Esto es, estaríamos en el camino de enjugar el déficit de la Seguridad Social mediante prestaciones de capitalización. Esto no ocurre hoy porque, al contrario que en Reino Unido, no hemos adoptado las medidas jurídicas necesarias para favorecer el ahorro en el marco de las relaciones laborales.

Dicho esto, que hayamos dejado los deberes para última hora no quiere decir que no haya que hacerlos, sino más bien todo lo contrario. Hay que ahorrar. Y empezar a ahorrar hoy siempre será mejor que dejarlo para mañana. Hay que empezar a ahorrar, además, sin dejarse a nadie atrás, sin resignarnos, como hasta ahora, a que los que ahorren, los que se procuren una jubilación mejor, sean sólo las rentas altas. No hay que perder más tiempo. Nos jugamos mucho. Nos jugamos el bienestar de la sociedad española y la prosperidad de este país. Los mayores tienen que disponer de capacidad de consumo si queremos que la demanda interna se mantenga y la economía mantenga su capacidad de crecimiento en el futuro.

¿La Salud es uno de los puntales futuros del sector en nuestro país?
El crecimiento de los seguros privados de salud en estos años es ciertamente llamativo y se debe a méritos propios.

Los seguros médicos son productos que se comercializan a precios competitivos y accesibles, la oferta disponible es amplia y plantea características diferenciales. Algunas ventajas que ofrece el servicio de salud son la posibilidad de acceder al especialista sin pasar antes por el médico de familia, acceso a habitación individual en caso de hospitalización, atención personalizada, amplio cuadro médico…

El seguro médico se distingue, asimismo, por ser un producto que la gente “utiliza”. Esto le otorga una fortísima sensación de servicio entre sus clientes. Esta sensación es el resultado de que los pacientes (clientes de la aseguradora) generan relaciones de confianza con los médicos (facultativos que conforman el cuadro médico) y los centros donde son atendidos.

Otra razón que impulsa la contratación de seguros de salud es su creciente aceptación como mecanismo de pago en especie. Muchas empresas han incorporado el seguro de salud para sus trabajadores como concepto retributivo complementario. El seguro de salud es, de hecho, uno de los beneficios sociales más valorados entre la plantilla. Esto hace que los seguros constituyan una herramienta de atracción y retención de talento. Además, contribuyen a reducir el absentismo laboral.

Por último, es importante tener en cuenta que las atenciones que presta la sanidad privada son atenciones que se ahorra el sistema público sanitario. Quienes contratan un seguro de salud hacen uso del mismo y, aunque pueden ir a la Sanidad Pública como cualquier contribuyente, van a menudo a la privada y alivian así la carga de trabajo que tienen los centros públicos.

Hoy hay más de 11 millones de asegurados en España que no consumen los servicios sanitarios públicos. El ahorro de costes para la Administración que genera el seguro privado es, por lo tanto, evidente.

Según las cifras de UNESPA, ¿cuál es el peso del ramo de salud en el total del negocio asegurador en España?
El seguro de salud generó unos ingresos por primas a cierre del pasado año de 8.360 millones de euros, tras anotar un alza interanual del 5,8%. Dado que la facturación de los ramos de No Vida ascendió a 34.600 millones de euros, su peso dentro de esta familia de productos es del 24%. Su aportación solo es superada por el seguro del automóvil, un producto que, no hay que olvidarlo, es de contratación obligatoria para todos los vehículos a motor. El seguro de salud es, en contraste, un producto de adquisición voluntaria. Esto no impide que goce de una gran popularidad. Hoy un 24,61% de las familias españolas tiene seguro de salud.

En cuestiones como la salud o el ahorro vía pensiones, ¿el sector asegurador tiene mucho que decir en el futuro?
La opinión pública española debe ser consciente de que, además de los vaivenes cotidianos que atraen nuestra atención en el día a día, hay un desafío colectivo de fondo que se va a hacer cada vez más perceptible. Hablo del envejecimiento demográfico.

España, como otros países desarrollados, está envejeciendo. Nacen pocos niños y las personas cada vez vivimos más. Estas dos dinámicas combinadas provocan que la pirámide de población ya no sea una pirámide, como estudiábamos hace tiempo, y cada vez se asemeje más a un botijo, si me permiten la comparación. ¿Y esto cómo nos afecta?

Este cambio demográfico se traduce (y hablo en presente, no en futuro, porque ya se empieza a sentir) en un mayor gasto en pensiones y en sanidad. En ambos campos el seguro puede ser un colaborador fiel del Estado. En el ámbito de la jubilación, como administrador de los ahorros que, a lo largo del tiempo, acumulan los ciudadanos. Ya sea a través de instrumentos colectivos (ahorro empresarial) o individuales (ahorro particular). En el ámbito de la salud es importante recordar la posibilidad de desarrollar e impulsar los convenios de colaboración público privada. Este tipo de acuerdos permiten prestar, con una misma cantidad de recursos, una mayor cantidad de servicios con el mismo nivel de calidad.

¿Debe perder el sector la cautela a hablar abiertamente de la hipotética sostenibilidad del sistema a medio y largo plazo?
La sociedad española tiene un Estado de Bienestar construido tras muchas décadas de esfuerzo colectivo. Este Estado de Bienestar es resultado de un acuerdo social que, de hecho, está incorporado a la Constitución Española actualmente en vigor. Además, es muy positivo que exista porque aporta cohesión a nuestra sociedad. Por lo tanto, creo que en este punto existe un amplio consenso en que hay que defender el Estado de Bienestar.

Dicho esto, es cierto que el envejecimiento demográfico invita ahora a repensar este Estado de Bienestar. ¿Cómo? Corresponde a los representantes democráticamente elegidos por los ciudadanos encauzar ese debate, invitar a todas las partes interesadas a participar en él con el ánimo de tomar en consideración todas las alternativas posibles y, llegado el momento, adoptar las medidas necesarias para asegurar la sostenibilidad del Estado de Bienestar.

La posición de la industria aseguradora siempre ha sido muy clara y todos los que nos han oído alguna vez la conocen. Los representantes de UNESPA participamos con mucha frecuencia en foros y jornadas sobre pensiones, salud, etc. y en todos mantenemos el mismo mensaje: el sistema es sostenible si se aplican reformas.

En nuestro caso defendemos la promoción del ahorro para compensar la pérdida de poder adquisitivo de las pensiones que vaticinan diversos órganos internacionales de prestigio (las previsiones son de organismos ajenos al seguro, insisto, no nuestras). Es deseable que los jubilados españoles tengan, como tienen los holandeses o los británicos, varias fuentes de ingresos: la pensión pública, la del trabajo y lo que hayan ahorrado a título particular. De esta forma fragmentan sus riesgos e incrementan su poder adquisitivo. Pero esto no se construye de la noche a la mañana. Exige pedagogía, promoción de la cultura del ahorro y constancia en las aportaciones.

En materia de salud, entre tanto, defendemos la promoción de sistemas de colaboración público-privada y recordamos que el seguro de salud privado alivia la carga de trabajo de los centros públicos, lo que sería justo reconocer a través de medidas fiscales.

¿Qué papel debe jugar la mediación en la estrategia del negocio asegurador?
La mediación es nuclear en la industria aseguradora. Es parte del negocio como operador del mercado y base en las estructuras de comercialización de los seguros.

Las aseguradoras hace ya muchos años hicieron una clara apuesta por la mediación, en sus distintas formas y, por ello, las fuertes inversiones que se han hecho en las redes propias tanto en formación como en dotarles de medios para que los profesionales que quieran tener un futuro en el sector encuentren un trabajo estable en el que desarrollarse y evolucionar. En materia de pensiones, además, es imprescindible el asesoramiento profesional que la mediación puede otorgar.

¿Cómo califica las relaciones de UNESPA con los diferentes Colegios profesionales?
Las relaciones institucionales de UNESPA con los colegios profesionales son excelentes. Son el fruto de una relación construida a lo largo de muchos años y cuya base la conforman el diálogo y el respeto profesional, como no podía ser de otra forma.

En la entrega del Premio Forinvest, que se le concedió el pasado mes de marzo, subrayó que su pasión seguía siendo el seguro. ¿Este sector engancha?
Engancha y vaya que sin engancha. En mi caso, llevo toda mi vida profesional dedicada al seguro. Acabé la licenciatura en derecho en 1979 y saqué la oposición a inspectora de seguros del Estado en 1980. Pues bien, desde entonces hasta hoy. Eche cuentas.

Dejando de lado lo particular y mostrando a vista de pájaro el panorama general, aprovecho para darles algunas magnitudes. El seguro es un sector que ofrece trabajo estable, de calidad, igualdad de oportunidades y la posibilidad de hacer carrera profesional. Un 96% de la plantilla de las aseguradoras tiene contrato indefinido. Además, el seguro se encuentra entre los 10 o 12 sectores mejor retribuidos de la economía año tras año, según el INE. La composición de la fuerza laboral es casi paritaria. Si acaso, hay más mujeres que hombres en las plantillas de las aseguradoras. Además, muchas entidades ofrecen distintos beneficios sociales a sus trabajadores (ie. previsión social complementaria, medidas de conciliación, seguros de vida, subvenciones para otros seguros, ayudas a los estudios, etc.).

¿Y estas condiciones de trabajo en qué se traducen? Pues muy sencillo: en que la antigüedad media de un trabajador de la industria aseguradora es de 13,5 años. Solo hay un sector que nos supera: la Administración Pública. Está claro que la gente está a gusto aquí.

¿Cómo valora la concesión de este premio por parte de Forinvest?
Recibir el Premio Forinvest fue todo un honor. Personalmente, debo decir que lo interpreté como algo más que un reconocimiento a mi trayectoria profesional. Recibí este premio como un reconocimiento a la industria a la que represento desde hace tantos años. Es gratificante saber que el jurado del Premio Forinvest cree apropiado reconocer la tarea de alguien que ha dedicado su vida al seguro porque, al hacerlo, admite la importancia de este sector en su conjunto.

¿Tuvo oportunidad de presenciar alguna de las sesiones del Foro Internacional del Seguro?
Lamentablemente, no. Los compromisos profesionales me obligaron a regresar inmediatamente, pero por lo publicado, me consta que, otra vez, fueron todo un éxito.

¿Qué impresión se llevó de su visita a Feria Valencia?
He estado en otras ocasiones en Forinvest, así que es un evento que conozco bien. Me gustaría destacar que la solera de esta cita está acreditada por el nivel de los asistentes. Bastaba darse un paseo por la Feria de Valencia para ver a personas muy relevantes del mundo de la economía y de la empresa participando en los talleres. Y lo mismo se puede decir de los asistentes a la Noche de las Finanzas, el marco en el que se produjo la entrega del premio.

En su caso, ¿llegó al sector asegurador como una opción laboral más o contaba con algún antecedente cercano que le diera a conocer la actividad?
Llegué al sector asegurador un poco de casualidad. Durante mis estudios me interesaba en Derecho Mercantil y uno de mis profesores me llamó la atención sobre la posibilidad de desarrollar mi carrera en el sector asegurador. Le hice caso y aquí estoy.

En un momento en el que se reivindica el acceso de la mujer a puestos directivos en empresas e instituciones, ¿se considera un ejemplo por su prolongada trayectoria al frente de una organización como UNESPA?
El hecho de ser mujer es muy importante para mí, pero no para el trabajo que realizo. Además, personalmente, nunca he sentido distinto trato por esa condición. Dicho esto, si puede mi trayectoria profesional servir de inspiración para otras mujeres, yo encantada.

Noticia anteriorPróxima noticia

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Send this to a friend