Salud: margen de crecimiento en un entorno de colaboración público-privada

fonendoLas cifras no dejan lugar a la duda: los seguros de salud siguen creciendo. A pesar de que el sistema público de sanidad en España es uno de los más eficientes del mundo, la contratación de pólizas de salud por parte de particulares y empresas ha aumentado un 3% en el último año. La crisis, y el consiguiente temor a una merma de la calidad de la sanidad pública, pero también el gran aumento de los seguros colectivos explican este incremento en una época en la que toda la economía en general sufre una severa contracción.

D. Jaime Ortiz, director Comercial y de Marketing de ASISA, entiende que los factores que propician este crecimiento se centran, sobre todo, en el aumento de los seguros colectivos, ya que “las empresas contratan cada vez más seguros de salud para sus empleados, entre otros motivos, por al auge de los planes de retribución flexible, la adaptación de la oferta por volumen y por características de la empresa, la percepción de más valor que tiene para los empleados el pago de la prima de la póliza de salud que el incremento del salario, y la mejora del precio por gestión centralizada”.

Por el lado de la distribución de seguros D. Javier Gil, de la Correduría Gil&Olmedo, confirma este crecimiento, y apunta como razones probables que el sistema sanitario español “aún siendo un referente a nivel mundial está atravesando por una de las peores épocas de su historia con recortes en coberturas y lo que es peor con una atención lenta (listas de espera) especialmente en actos médicos sencillos pero que a la larga son los más utilizados por la población”.

Desde la gestión de la sanidad pública se señalan otros motivos. D. Miguel Ángel Máñez, experto en gestión sanitaria, entiende que “la sanidad privada ha basado su estrategia de marketing en los puntos, tradicionalmente, más débiles del sistema publico, como la ‘hostelería’, es decir, dormir bien, comer bien, buenas instalaciones, etc”. Máñez también cuestiona el libre acceso al especialista, “ya que no suele implicar un buen uso del sistema”, puesto que se tiende a acudir directamente al especialista sin pasar antes por el trámite de la medicina general.

Coexistencia
No se puede dejar de lado que coexisten dos modelos asistenciales, el público y el privado, aunque “no existe un modelo publico puro y el grado de interrelación con la sanidad privada depende de cada servicio de salud”, según Máñez, que asegura que ambos modelos “son complementarios”. “Es esencial”, añade, “trabajar en común determinados aspectos, ya que hay puntos de unión muy evidentes: derivaciones para pruebas especificas, colaboración en periodos de elevada lista de espera, etc”. Lo mas importante es, en su opinión, definir ese grado de colaboración y dejarlo muy claro para evitar suspicacias.

Gil añade al respecto que “los seguros médicos no lo cubren todo, y hoy por hoy el seguro privado no es un sustituto de la sanidad pública”, por lo que cree que es de capital importancia que “el Mediador conozca bien la póliza que ofrece y las alternativas del mercado. El seguro de salud es un seguro complejo, lleno de sublímites, garantías, carencias, exclusiones, ya que no existen dos pólizas iguales en el mercado, ni todos los cuadros médicos son iguales”.

Demanda de amplias coberturas
Pero, ¿qué demandan las personas interesadas en contratar una póliza de salud? En general suele ser el seguro de asistencia con cuadro médico, complementándolo con la garantía dental, según D. Javier Gil. Las aseguradoras coinciden en el retrato robot del asegurado, incidiendo en las necesidades particulares de cada cliente y ajustando el precio. La fórmula, según D. Jaime Ortiz, “es desarrollar servicios adicionales y que constituyan un valor añadido para el cliente. Esa flexibilidad para ofrecer a cada cliente exactamente lo que quiere es determinante para competir en un mercado muy exigente”. Como ejemplo Ortiz señala el “Asisa Dental Familiar”, que por una prima única muy ajustada cubre la asistencia dental a todos los miembros de una familia.

La Mediación insiste en señalar que “no todo es precio”, y marca diferencias con otras modalidades de aseguramiento. D. Javier Gil asegura que “no puedo entender “los buscadores de seguros” y mucho menos en este ramo donde existen infinidad de matices de gran importancia. Las primas en los seguros de salud fluctúan año a año en exceso. Se han hecho, y se siguen haciendo, muchas barbaridades por parte de las Compañías a la hora de captar clientes”. Para Gil “no es normal que un cliente cambie de aseguradora cinco veces en los últimos diez años. Aparte de que no sabe el riesgo que corre esto no pasaba antes ya que las primas año a año se incrementaban de forma razonable”.

Queda claro que el modelo privado sigue creciendo, pero la duda es si volverá a las magnitudes anteriores a la crisis. D. Jaime Ortiz no lo cree así, ya que “la recuperación de las cifras de crecimiento de dos dígitos que teníamos hace sólo unos años parece lejana y dependerá de la evolución de las economías domésticas y del crecimiento del consumo”. De hecho, en su opinión, el sector seguirá afrontando una situación de gran competencia y niveles de rentabilidad muy ajustados, con una demanda por parte de los asegurados cada vez más exigente en cuanto a precios, calidad y servicios.

Desde la Mediación sí que ve un amplio margen de crecimiento, aunque, tal como apunta Gil, “no estaría de más que la administración ayudara con deducciones en el IRPF ya que la sanidad privada alivia en gran parte el colapso de la pública y con ayudas de este tipo el beneficio sería para todos”. El gerente de Gil&Olmedo también señala la necesidad de un mayor rigor en los cálculos actuariales de sus tarifas “para que los asegurados tuvieran más estabilidad”.

“Hacer más con menos”
En los dos modelos se persigue un equilibrio entre el coste y los servicios que se prestan. Para Máñez “es esencial que esa máxima, hacer más con menos, presida la política sanitaria en este país, pero es difícil de poner en marcha. Hacer mas con menos implica desinvertir en lo que no aporta, es decir dejar de gastar en las actividades que no aportan valor. Ademas es preciso redefinir muchas funciones profesionales, asignando determinadas actividades a aquellas profesiones que mejor pueden llevarlas a cabo”. Sin embargo, “estos cambios implican un cambio cultural muy importante y pese al beneficio implícito que conlleva, las resistencias suelen ser fuertes”.

Ortiz añade que “Asisa trabaja desde su creación en el desarrollo de un modelo basado en dos principios: por un lado, el asegurado está en el centro de nuestra gestión, y, por otro, una asistencia sanitaria basada en la libre elección de médico y en la gestión de los propios facultativos sin intermediarios”. Junto a estos principios, el tercer elemento, es “la apuesta por la calidad y la búsqueda de la excelencia”, junto a la apuesta por la innovación. Un esfuerzo de mejora continua cuya continuidad es la base para la persistencia tanto del modelo privado de salud como también del público.

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